Las cajas fuertes certificadas representan el estándar más alto de protección actual. Son dispositivos de alta seguridad que han superado con éxito rigurosos ensayos en laboratorios acreditados para garantizar su resistencia ante ataques externos.
Cada una de nuestras cajas cuenta con su correspondiente placa identificativa de organismos de control como AENOR, ECB.S o Applus, acreditando su nivel de seguridad conforme a la estricta normativa europea UNE EN 1143-1. Son la solución definitiva para puntos de venta, mercados regulados y particulares que no aceptan compromisos en la custodia de sus valores.
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La norma UNE EN 1143-1 es el referente europeo para el ensayo de resistencia al robo en cajas fuertes profesionales. Esta normativa clasifica las cajas fuertes certificadas en diferentes grados, permitiendo elegir el nivel de protección adecuado según el riesgo:
Aunque la certificación técnica es la prioridad, no olvidamos la estética. Muchas de nuestras unidades pueden personalizarse para ofrecer una integración estética en despachos u oficinas, combinando el blindaje profesional con acabados de lujo.
Si necesitas proteger documentos críticos contra incidentes, te recomendamos combinar esta seguridad física con nuestras cajas fuertes ignífugas, diseñadas para resistir altas temperaturas sin comprometer el contenido.
Una caja fuerte certificada ha sido sometida a pruebas de ataque reales (herramientas mecánicas, térmicas y eléctricas) por laboratorios independientes. Su resistencia está medida y garantizada bajo normativa legal, mientras que una caja convencional no ofrece garantías testadas de cuánto tiempo puede resistir un intento de apertura.
Todas las cajas fuertes certificadas deben llevar una placa metálica en el interior de la puerta. En ella debe figurar el organismo certificador (como AENOR o ECB.S), el número de certificación, el peso y el Grado de seguridad obtenido según la norma UNE EN 1143-1.
Sí. Para que la certificación de seguridad sea efectiva, la norma exige que cualquier caja de menos de 2.000 kg sea anclada a una superficie sólida (suelo o pared de hormigón) para evitar el robo de la caja completa.